Esta semana he tenido el placer de conocer a Montserrat Boix personalmente, ha resultado un verdadero placer y, si algo ha conseguido, con su entusiamo, la firmeza de sus convicciones y su comunicación DIRECTA, ha sido reactivar el «activismo» feminista que yo había abandonado.

Desde luego que las cuestiones de género me preocupan, desde siempre, pero es cierto que me he acomodado en la inactividad y eso no es bueno, ni para mí, ni para el 51% de la población. Creo que no podría ser de otro modo, siendo mujer y teniendo cierto grado de conciencia. Por ello me lanzo a escribir este corto post que ampliaré con tiempo.

Es increible que a estas alturas de la vida, aún haya que explicar:

  1. que las «cuestiones de género» no son sólo cosas «de mujeres»,
  2. que el feminismo no es lo mismo que el machismo pero en sentido contrario,
  3. que sólo exijo que no se me juzgue por si mis cromosomas son XX o, en cambio, XY,
  4. que la igualdad no es optativa, sino legal,
  5. que el genérico masculino me oculta y exijo verme representada (como parte de ese 51% de la población),

Increible pero cierto, gracias Montse por despertarme del letargo.