Leo en la noticia publicada por La Nueva España «Casi 2.500 estudiantes quedan excluidos de las carreras asturianas con plazas limitadas» publicada hoy que han quedado fuera un total de 8.500 solicitudes correspondientes a 2.400 personas en la Universidad de Oviedo.

Supongo que eso no significa que 2.400 personas no van a realizar estudios universitarios aunque es claro que no podrán participar en los planes de estudio de su interés. Los numerus clausus en carreras universitarias como Medicina, Odontología, Fisioterapia, Enfermería… suponen la obtención de una nota media que ronda el 9. Parece un panorama difícil para quienes realizan la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad, equivalente a nuestra «selectividad»).

Es interesante leer que «(…) las mujeres copan masivamente las carreras que exigen una nota mínima«, es decir, que ellas obtienen mejores notas que ellos. No supone ninguna novedad, se trata de una tendencia mantenida en el tiempo basada en diferentes argumentos que no son motivo de este post. Realemente el hecho que ahora me interesa destacar es por qué.

  • ¿Por qué si las mujeres obtienen mejores notas no obtienen mejores puestos de trabajo después?
  • ¿Por qué, si el acceso a la universidad se ve copado por ellas, el acceso al mercado laboral no va en relación directamente proporcional?
  • ¿Qué pasa una vez cursada la carrera universitaria? ¿Por qué la tendencia se invierte y son ellos quienes ocupan altos cargos?

Y no hablemos de los cargos de designación directa… Porque en las oposiciones también ellas obtienen mejores notas, sin embargo, los «puestos de confianza»…

En fin… solo es una reflexión escrita que «me ronda en la cabeza» cuando leo la noticia mencionada. Aquí os la dejo.